- Dónde apareces — en SEO, en una lista de enlaces. En GEO, dentro de un texto que la IA escribe.
- Cuántos salen — en Google hay diez resultados por página. En una respuesta de IA suelen caber dos o tres empresas.
- Qué se mide — en SEO, la posición. En GEO, si te mencionan y cómo te describen.
- Qué pesa — en SEO manda la autoridad del dominio. En GEO pesa mucho que hablen de ti en sitios de terceros.
- Cómo se escribe — el SEO admite rodeos. La IA cita lo que está respondido de forma directa y sin adornos.
No son estrategias rivales: van juntas. Si quieres trabajar primero la parte clásica, empieza por el posicionamiento SEO y SEO local, y súmale después el GEO.


